domingo, 16 de diciembre de 2012

Salgo del bote y piso tierra firme. Soy de los pocos que han conseguido salir a tiempo del barco, y ahora estoy a salvo.
Me tomo mi tiempo para observar el barco mientras se destruye.
Impresionante.
Hugo

jueves, 13 de diciembre de 2012

Abro los ojos e intento recordar qué ha pasado y cómo he llegado hasra aquí. Aunque... ¿Dónde es aquí?
Observo el lugar donde estoy. Hay arena bajo mis pies, agua detrás de mí y se extiende ante mi una enorme extensión de vegetación.
Una playa. Estoy en una playa.
Entonces recuerdo lo sucedido. El barco, las alarmas, el agua sobre mí.... Y entonces sus ojos. Joe. Joe me ha salvado. Le busco por la playa con la mirada y descubro que está a mi lado, observando.
Joe y yo acabamos de casarnos y ahora estamos aquí, en medio de ninguna parte, cuando deberíamos estar celebrando nuestra luna de miel.
Al cabo de un rato, después de que me recuperase y de que él me contase cómo me había salvado, decidimos andar para buscar más supervivientes.
Después de andar un buen rato, vemos algo a lo lejos, miro a Joe, que me devuelve la mirada. Entonces vemos unos brazos moverse y corremos hacia la persona que tenemos delante. Nos sentamos.
Hablamos y descubrimos que se llama Víctor y estaba en un viaje de descanso del trabajo.
Mientras los chicos intentan encender un fuego, yo voy en busca de cosas útiles. Hay poca cosa, recojo una maleta rota, una lona de plástico y un cuchillo.

Es de noche y, como no hay nada que hacer, decidimos dormir. O al menos intentarlo, porque yo no soy capaz. Pasan las horas y yo sigo tumbada boca arriba mirando las estrellas. Son bonitas. Me gustan las estrellas. Localizo varias constelaciones y observo las demás, que no conozco. Me fijo en una estrella en particular. Es grande y brillante, y... se mueve.
Un momento, las estrellas no se mueven. La observo mejor y veo que cada vez se hace más y más grande, y hace ruido. No es una estrella, es un helicóptero.
Despierto a Joe. Estamos salvados.
Alma
Las olas me arrastran, no sé donde estoy. No sé si estoy boca arriba o boca abajo, en la superficie o en el fondo. Levanto las manos. Nada. Las muevo hacia los lados, me muevo. Entonces mis manos sienten algo frío. Es aire. He encontrado la superficie.
Saco la cabeza del agua y miro a mi al rededor. La orilla está cerca. Nado.Salgo del agua y me siento en la arena. Respiro hondo. Tengo que tranquilizarme.
Pasa un tiempo, quizá segundos, minutos o puede que horas. No lo sé.Observo donde estoy y veo agua y arena. Alma. Veo a Alma en la orilla. Está inconsciente. Corro hacia ella y la intento reanimar. Al cabo de unos minutos tose y se da la vuelta. Me retiro y dejo que se incorpore.
Alma observa la playa, se queda callada durante unos minutos y entonces me mira y me doy cuenta de que se alegra de verme.

Caminamos durante horas. Todo me parece igual, todo es arena y agua. No hay nada. Permanecemos callados durante todo el camino, pero entonces vemos algo a lo lejos. Es una persona. Se mueve y yo río. Corremos hacia él y nos tiramos a su lado.
Hablamos. Contamos cosas sobre nosotros y escuchamos lo que él nos cuenta. Se llama Víctor. Lo demás no importa.
Se hace de noche y Victor y yo decidimos intentar encender una hoguera. Alma se va en busca de restos del barco, pero solo trae algunas cosas inútiles.
Cuando por fin conseguimos encender la hoguera, en vista de que no hay nada más que podamos hacer, decidimos dormir.

Me despierta Alma, me está zarandeando. Una luz me ciega, veo un helicóptero sobre nosotros.
Estamos salvados.
Joe

jueves, 22 de noviembre de 2012

Salgo del agua y me dirijo hacia los árboles que tengo delante. No sé dónde estoy.
Estoy perdido. 
Miro hacia un lado y hacia otro, observo todo lo que me rodea. Camino un poco a la derecha y veo diversos objetos, probablemente procedentes del barco del que he naufragado. Sigo caminando hasta que mis piernas dejan de obedecerme. Estoy demasiado cansado para seguir, así que me siento en el suelo.
Pasados unos minutos, veo movimiento a lo lejos. Espero. Son dos personas, un hombre y una mujer joven. Levanto los brazos y los muevo para que me vean, ellos se paran un momento y corren hacia mí. Gritan algo incomprensible y, cuando llegan hacia mí, caen al suelo. 
Ya somos tres. 
Hablamos durante horas y descubro que son una pareja de recién casados que celebraban su luna de miel en un crucero. Él se llama Joe, y ella Alma. Me caen bien, parecen agradables. Supongo que es mejor que estar solo. 
Cae la noche y Joe y yo encendemos un fuego. Alma ha ido a recoger objetos del barco que nos puedan ser útiles. Tenemos una lona de plástico, una maleta rota y un cuchillo. Algo es algo. No tenemos nada más que hacer, así que nos dormimos. 

Me despierta un sonido fuerte en los oídos. Abro los ojos y una luz me deslumbra. Tardo unos segundos en ver correctamente, y cuando vuelvo a mirar hacia arriba, veo un helicóptero. 
Estamos salvados.
Víctor